Mientras el crimen organizado ya opera con deepfakes, automatización y ciberataques, la región llega con datos fragmentados, baja madurez tecnológica y escasez de talento. El informe evalúa el estado de adopción, los riesgos de una dependencia tecnológica mal administrada y las trayectorias posibles hacia la resiliencia regional.
Autor: Diego Rábalo
La inteligencia artificial ya no es una promesa futura: es la nueva frontera de la seguridad y el análisis de inteligencia criminal en América Latina. Mientras el crimen organizado adopta deepfakes, automatización y ciberataques, la región avanza con brechas estructurales frente a otras potencias: datos fragmentados, baja madurez tecnológica y escasez de talento. Este briefing FUSK evalúa el estado de adopción, los riesgos de una dependencia tecnológica mal gestionada y las trayectorias prospectivas hacia la resiliencia regional. Una analisis estrategico para que los Estados y las empresas decidan hoy cómo no quedar atrás mañana.